Me llamo Pablo, tengo 52 años y trabajo en una asociación ayudando a personas en riesgo…
Pablo Martínez · Alumno de Kaisaido
Me llamo Pablo, tengo 52 años y trabajo en una asociación ayudando a personas en riesgo de exclusión social. Cuando cocinas, a veces tienes que encender la campana extractora. El ruido es muy molesto, pero, al rato, terminas acostumbrándote a él, lo interiorizas, como si siempre hubiera estado ahí y terminas por no escucharlo. Entonces acabas de cocinar, apagas la campaña y, de repente, “oyes” el silencio. Puedes llegar casi a sentirlo, como algo físico, y te das cuenta del ruido que estabas soportando sin ser consciente de ello. Cuando practico Kaisaido la sensación es prácticamente idéntica: al rato de estar en el dojo noto como si pudiera “apagar” mi cabeza y centrarme sólo en la práctica. Me doy cuenta del ruido mental con el que vivo (vivimos) y de lo saludable que es poder pararlo, aunque sólo sea un rato y disfrutar de la calma y la tranquilidad que da poder pensar solo en una cosa, en un único sitio y sólo en ese instante. Por eso os animo a que probéis las distintas disciplinas de la escuela, encontréis la que más encaja con vosotras y os deis la oportunidad de descubrir que se pueden hacer las cosas de otra manera, incluso cosas tan aparentemente sencillas como respirar.
Pablo Martínez Alumno de Kaisaido








